No busco nada, no quiero encontrarme con nadie. Me convierto en mi Yo Supremo. Soy yo. Los pesares me son indiferentes. Ya no queda nada del personaje que
solía interpretar a la perfección.
Los principios del universo me han robado el
alma y han capturado toda mi atención, soy suya. Cada palabra que sale de mi boca es el
eco de otro mundo intentando revelar un secreto.
Todo número es infinito.
La oscuridad es tan profunda que
trata de engatusarme besándome mientras drena mi sangre. Me río de ella. Sé que hay mucho
más que el dios impostor. No voy a servirle. No
me permito adorar a otros dioses. No voy dejar que me venden los ojos de nuevo.
No comments:
Post a Comment